Ir al contenido principal

ESTRÉS Y CONDUCTA (II): ESTRÉS CRÓNICO

El estrés crónico es un problema todavía habitual entre nuestras mascotas que tiene consecuencias muy negativas tanto a nivel físico como psicológico. La calidad de vida del animal se ve gravemente perjudicada.

En el anterior artículo hablamos del estrés agudo y de su influencia en las capacidades cognitivas. Vimos lo inapropiado que era el uso de estímulos estresantes (castigos, correcciones…) a la hora de educar, adiestrar o tratar problemas en los animales. En el artículo de hoy hablaremos de lo que pasa cuando este estrés se mantiene en el tiempo.

El estado de estrés es muy exigente, mantener un organismo preparado para la acción requiere gran cantidad de recursos. Varias hormonas y neurotransmisores son usados con este objetivo. El cortisol, la noradrenalina, la serotonina y la dopamina serían algunos de los más importantes.  Estas sustancias son muy valiosas y necesarias en otras muchas funciones del organismo. De ellas dependen el sistema inmune, el crecimiento, el aprendizaje, el sueño, el mantenimiento del nivel de energía y un largo etc.

Si el estrés se mantiene, ya sea porque la situación persiste o porque se repite demasiado en un periodo de tiempo, estos recursos se agotan. El estrés ya no es eficaz, el organismo no puede afrontar la situación en cuestión y entra en un estado de ansiedad. 

Pero además todas esas otras funciones se ven afectadas también. El cuerpo bloquea el gasto de energía entrando en un estado de letargia y depresión; se deterioran el sistema inmune, la capacidad de aprendizaje y la memoria. Si la situación continúa se producen trastornos del sueño, dificultad para pensar, hipersensibilidad al dolor e incapacidad de experimentar placer o sensaciones gratificantes.

Parece sacado de una historia de miedo pero lamentablemente es el pan de cada día para muchos animales.

Un perro atado a un árbol toda su vida. Suele durar pocos años. La frustración pronto pasa a ansiedad, su cuerpo no puede más, se agota, cede a la enfermedad y muere.




Los gatos aguantan menos. En origen no son animales sociales y no soportan bien la presión. Escapan en cuanto pueden. Si no pueden, suelen volverse agresivos o extremadamente huraños.







La educación canina tradicional causa muchos casos de estrés crónico. Se trata de dominar al perro, hacerle ver constantemente, día a día, minuto a minuto, quién “manda”. Castigar y corregir cualquier comportamiento que no se considere correcto o que menoscabe la autoridad del dueño, no importa los métodos ni instrumentos que se utilicen. Si se rebota… mano dura, así entenderá.




Es terrible en manos de un educador, pero se hace horrible y cruel en manos de un dueño que, obedeciendo las consignas dadas (o siguiendo lo que ha visto por la tele), llega hasta las últimas consecuencias. 


He visto perros temblando solo porque el dueño ha levantado un poco la voz, perros que se han meado al ponerle la correa. Muchos más mueren sacrificados o son abandonados porque reaccionan agresivamente.



Por fortuna, todo esto está cambiando, ahora sabemos cómo educar sin producir estrés. Sé parte del cambio.



Comentarios

Entradas populares de este blog

CONDICIONAMIENTO OPERANTE

Cuando hablamos de educar un perro, solucionar algún problema en su comportamiento o adiestrarlo nos referimos básicamente a enseñarle algo . Para ello debemos saber cómo aprende un perro, cuáles son los mecanismos que le permiten gestionar la información recibida y manifestarla en un comportamiento adecuado, conveniente para él. Uno de los procesos más importante es el Condicionamiento Operante. El fundamento del condicionamiento operante es sencillo de explicar, se trata de la asociación del comportamiento realizado con las consecuencias que derivan de él. Si estas consecuencias son positivas, el comportamiento se refuerza y tiende a repetirse. Si no hay consecuencias o son negativas, el comportamiento tiende a desaparecer. Es una ley natural, y tan real como lo de la manzana de Newton. De esta forma el perro va confeccionando su etograma, es decir el conjunto de comportamientos habituales, que de hecho son los que le resultan beneficiosos, los que le dan buenos resu...

PEDIR COMIDA

Un problema muy frecuente en el comportamiento del perro es el de pedir mientras los dueños comen. La intensidad de esta actitud pedigüeña varía mucho de unos animales a otros, pero en general tiene fácil solución.  Empezaremos diciendo que es un comportamiento aprendido y que somos nosotros, los dueños, los que se lo hemos enseñado . Y es que a la mayoría nos encanta darles de nuestra comida: mientras comemos, si nos hemos preparado un bocata, si estamos picoteando un poquito… siempre le cae algo al perro. Pronto aprenden que cuando estamos comiendo interesa estar a nuestro alrededor. - ¡Vamos, vamos, que se ponen a comer! Cojamos posiciones. - Ok, ponte tú al lado de la niña, yo del padre. Son los que más dan. A partir de aquí, la intensidad con la que piden es muy variable y depende de varios factores. Podemos hablar de factores internos , o sea, de la propia idiosincrasia del perro: los hay más nerviosos, excitables, obsesionados con la comida… Aunque estas caract...

SALTAR PARA SALUDAR

Otro problema de comportamiento típico que se presenta en muchos cachorros, también en adultos, es ponerse a 2 patas saltando sobre las personas. La imagen es muy común en los recibimientos al llegar a casa. Otros perros, más sociables, saltan sobre cualquiera que se encuentran por la calle.  Esto puede ser problemático porque no a todo el mundo le gustan los perros y porque no a todo el que le gustan los perros le gusta que le salten encima. Solucionarlo es sencillo, si actuamos con paciencia y les enseñamos una alternativa más adecuada. Pero vayamos por partes, ¿ de dónde viene este comportamiento? Los cachorros lo utilizan de manera habitual. Cuando la madre vuelve de comer se abalanzan sobre ella y poniéndose a 2 patas lamen su boca para pedirle comida. Esto se mantiene (también de adulto) en las relaciones con otros individuos, tanto para pedir comida como acto educado de saludo tranquilo y cordial. ¿Ahora entienden por qué su perro siempre atina a chu...