Un problema muy frecuente en el comportamiento del perro es el de pedir mientras los dueños comen. La intensidad de esta actitud pedigüeña varía mucho de unos animales a otros, pero en general tiene fácil solución. Empezaremos diciendo que es un comportamiento aprendido y que somos nosotros, los dueños, los que se lo hemos enseñado . Y es que a la mayoría nos encanta darles de nuestra comida: mientras comemos, si nos hemos preparado un bocata, si estamos picoteando un poquito… siempre le cae algo al perro. Pronto aprenden que cuando estamos comiendo interesa estar a nuestro alrededor. - ¡Vamos, vamos, que se ponen a comer! Cojamos posiciones. - Ok, ponte tú al lado de la niña, yo del padre. Son los que más dan. A partir de aquí, la intensidad con la que piden es muy variable y depende de varios factores. Podemos hablar de factores internos , o sea, de la propia idiosincrasia del perro: los hay más nerviosos, excitables, obsesionados con la comida… Aunque estas caract...